Andreas Dresen escribe sobre "En el Séptimo Cielo"
Escrito por © Baditri-NOTICINE.com
Miércoles 18 de Marzo de 2009 13:30
Escrito por © Baditri-NOTICINE.com
Miércoles 18 de Marzo de 2009 13:30
Por Andreas Dresen *Quería explicar esta historia de amor entre personas de la llamada "Tercera Edad" como si los protagonistas fueran gente joven, ya que tenía la impresión de que esto no existía en una película. Siempre me había preguntado por qué a la gente mayor tan solo se le permite, tanto en el cine como en la TV, una visión más sentimental de la vida o historias entre románticas y apacibles de lo que sería un medio despertar a un sentimiento concreto. Este tipo de cursilería de mala calidad y empalagosa donde nadie mira realmente sino que todo está constantemente desdibujado y confuso, me aburría mucho. La gente mayor normal, aquellos que se han arrugado y han envejecido con dignidad pero ya no se corresponden con la imagen de la bella y jovial juventud son simplemente ignorados y no representados. No se les conceden grandes emociones, ni ningún tipo de sexualidad.A las mujeres de esta edad se les permite ese despertar mucho menos que a los hombres y queríamos que en esta historia una mujer tomara una fuerte decisión que no la comprometiera. Además, esta mujer abandona a su marido por un hombre todavía mayor que ella y se decide, con gran dolor, por este amor. Los clichés habituales hacen un vuelco en esta historia. Al final, "En el Séptimo Cielo" es una película no sólo del amor y la sexualidad entre gente mayor, si no que también es una historia muy normal sobre el amor y el dolor y lo difícil que es resistir el miedo al amor. Por otra parte, una edad avanzada supone una diferencia decisiva. Una cosa es abandonar a alguien o ser abandonado a los 40. Algo muy diferente es que pase después de 30 años de matrimonio y cuando tienes 70. Esto provoca consecuencias que son mucho más drásticas para todos aquellos a los que afecta ya que traen muchas más experiencias a cuestas y mucha más vida vivida en común. No tienes la confianza para empezar algo nuevo o para encontrar a alguien. Ya no tienes mucho más tiempo.Incluso antes que diéramos el visto bueno para empezar este proyecto, le dije al productor Peter Rommel “a ver si somos capaces de conseguir actores que quieran llevar esto a cabo”. Hablé con cuatro actores y tres de ellos finalmente aceptaron. Fue bastante curioso: primero me encontré con Horst Westphal de 78 años, que es bastante mayor que en la película y que tiene un hijo de 16 años. Me explicó muchas historias y fue tal y como lo había imaginado – que no cesa, la vida no para, y cuando convives con los actores en la película, sientes lo tremendamente vivos que están. También hicimos mucha búsqueda: hay una gran cantidad de información sobre este tema, y varios reportajes de primera mano escritos por personas de esta edad. Al contrario que en los films, existen por escrito historias de personas que a mitad de sus 70 o hasta a los 80 años se han enamorado inesperadamente. Cuando hablamos de esto con los amigos, de repente empezaron a surgir historias.Es bastante interesante que, en ciertas etapas de la relación, las palabras no son necesarias. Si has estado casado durante 30 años, puedes expresarlo casi todo de manera no-verbal y, cuando el amor es todavía muy joven, tampoco necesita muchas palabras. En la primera media hora del film, sólo hay una página de diálogo. Más tarde, cuando el conflicto surge, las palabras empiezan a aparecer pero, desgraciadamente, tampoco ayudan a clarificar o dar soporte a la situación; muy al contrario, todavía crean más daño. A los actores les dije desde un principio: habrá desnudos; no quería escenas tímidas de sexo. Vimos algunas películas, como "Intimidad", de Patrice Chéreau. Esta situación requiere mucho de todos pero sobre todo que los actores sean muy abiertos. Rápidamente me di cuenta que todo era muy relajado y normal. No tenía ninguna duda de que podríamos explicar la historia de esta manera aun y que en ese momento tampoco tenía claro de cómo serían exactamente las escenas de sexo. Yo también tenía mis inhibiciones a este respecto, por supuesto. Me refiero a que estábamos tratando con otra generación. Por esta razón les dije a los actores que ensayaran las escenas completamente vestidos. Aun y así, ya en la primera toma, los actores se quitaron la ropa ya que también querían dejar atrás este tema. Tuve que aprender a adoptar un tono muy objetivo, realista y preciso. Detesto las escenas de sexo genéricas, que de alguna manera se hinchan. Quería ver exactamente lo que estaba pasando en cada momento y, como director, tienes que decirlo de manera muy clara. Yo mismo como espectador quiero tener la sensación que sé que está pasando aquí y que no estoy viendo una situación genérica de sexo. En este caso no necesito enseñarlo. (*): Andreas Dresen es autor de películas como "Verano en Berlín", "Grill Point" y "Encuentros Nocturnos". Nacido en Alemania en 1963, a principios de los años 80, comenzó a trabajar en teatro y a hacer cortos. Desde 1992, ha estado trabajando como escritor y director de cine y TV. Su historia de amor y sexo entre ancianos "En el Séptimo Cielo" se estrena esta semana en España.

